La ley foral de choque para vivienda
La ley foral de choque para vivienda no logra movilizar suelo en Pamplona y Comarca.
5.000 pisos, que se suman a los 22.700 previstos, están pendientes de aprobación.
Berriozar rechaza cambios, Burlada presenta alegaciones, Zizur Mayor negocia condiciones y sólo Pamplona la avala.
La efectividad de la nueva ley foral de medidas urgentes en materia de urbanismo y vivienda (2009-2011) se encuentra en entredicho ya que no ha conseguido movilizar suelo en la Comarca con la celeridad con la que se planteó -estamos casi en febrero de 2010- y, por otro lado, no convence los regidores de la Comarca en su concesión a los promotores para levantar más viviendas en los nuevos barrios residenciales. Entre los diferentes sectores afectados ya sumaban 22.700 viviendas y los promotores están dispuestos a hacer 5.000 más pero deben contar para ello con el plácet municipal. Definitivamente sólo está aprobado el plan de Entremutilvas, en el resto los ayuntamientos mantiene tensiones con los constructores cuando no han rechazado sus pretensiones como es el caso de Berriozar. Varios expertos consultados dentro del sector opinan que aunque no se venda vivienda al menos los solares urbanizados, muchos de los cuales han ido pasando a manos de los bancos, ganan valor al aumentar su capacidad residencial de cara a los pasivos de las empresas. Y además les sale gratis.
La ley se aprobó en mayo de 2009 (UPN, PSN y CDN) y planteaba una serie de medidas temporales con vigencia hasta diciembre de 2011 para reactivar el sector de la construcción ante un periodo de recesión económica. Entre otras iniciativas, se planteaba un aumento de la edificabilidad de hasta el 30% (el 80% para vivienda social) para hacer viables urbanizaciones paralizadas en la periferia. También posibilitaba transformar vivienda libre a protegida, medida que no ha tenido ninguna repercusión; así como hacer viviendas más pequeñas y transformar unifamiliares en colectivas.
Entremutilvas es el único sector con luz verde ya que el Ayuntamiento ha autorizado hacer viviendas más pequeñas para sumar unas 200 a las 1.849 en total. El Ayuntamiento de Berriozar ha rechazado subir en unas 300 las viviendas del sector Artiberri II, el Consistorio de Burlada ha presentado alegaciones a las más de mil unidades extra qu eesperan en Ripagaina, mientras que Zizur Mayor espera que los constructores cumplan los requerimientos para legalizar las 832 viviendas de más. En el Consistorio pamplonés, UPN, PSN y PP han apoyado que las promotoras y constructoras propietarias del suelo puedan edificar casi mil viviendas más en el Plan Lezkairu-Arrosadía sin que suponga una adecuación de dotaciones e infraestructuras, ni tampoco un incremento porcentual del 23% destinado a pisos protegidos. El plan está aprobado inicialmente ya que está pendiente de ajustar nuevas infraestructuras como han exigido instituciones como Mancomunidad.
Por otro lado, la comisión de Urbanismo del Ayuntamiento de Burlada ha aprobado presentar alegaciones al plan sectorial refrendado inicialmente por el Ejecutivo y que, según los técnicos municipales, supondría la entrada de hasta 2.700 nuevas viviendas. Se trata del tercer cambio que experimenta este sector, que arrancó con 3.486 viviendas en 2004, se elevó a 3.969 en 2006 y ahora, al plantear viviendas de menor tamaño, la conversión de unifamiliares en colectivas y el aprovechamiento en viviendas de una parte de la zona destinada a uso comercial, se dispara por encima de las 6.000 viviendas. El Consistorio burladés dirigido por José Muñoz (PSN) no está de acuerdo con el nuevo crecimiento para este municipio al que no le sobran servicios y que los promotores dispongan de herramientas para cuando el mercado “mejore”, remarca.
En el caso de Berriozar, su Ayuntamiento se opone a avalar más alturas en Artiberri II. Los constructores planteaban unas 228 nuevas viviendas sobre las 1.072 programadas. “Ni se concreta su desarrollo en el tiempo, ni se baja el precio de la vivienda. Es un regalo para los promotores porque pueden impulsar estas viviendas a partir de 2011 cuando termine la recesión”, remarca su alcalde, Xabier Lasa (NaBai). Supone un “impacto urbanístico perjudicial”, no se precisa la cantidad de nuevas viviendas, y por otro lado el Ayuntamiento no recibirá, expone, ninguna compensación de los beneficios empresariales ni el 10% de las cesiones. Más vecinos, más servicios. Desde Zizur, Pedro Huarte (NaBai) asegura que el Ayuntamiento, que pidió informes a diferentes departamentos forales, exige nuevos solares para construir un instituto (correspondido) y un consultorio médico para atender el crecimiento (832 pisos más 1.560). Pide también que los pisos se construyan en un plazo máximo de seis meses desde que se aprueben, y que se cree un 25% de vivienda libre al año.
fuente/noticiasdenavarra.com/