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78 kilómetros con vistas al mar

Miércoles, 10 de Junio de 2009

La Diputación inicia en Jaizkibel el acondicionamiento de un sendero peatonal que recorrerá de Hondarribia a Mutriku el litoral de Gipuzkoa. El camino estará terminado en un plazo de entre tres y cinco años
DV. Los senderistas están de enhorabuena. En un plazo que oscila entre los tres y los cinco años una senda peatonal recorrerá los casi 80 kilómetros que separan Hondarribia de Mutriku a través de la costa. No será un camino nuevo, sino que se aprovecharán las trazas de viejos senderos para dar uniformidad a una ruta que será bautizada con el nombre de Talaia (atalaya) por las vistas que se disfrutan desde numerosos enclaves del recorrido.

El sendero copia a grandes rasgos el itinerario de las primeras rutas que se abrieron para comunicar las poblaciones costeras y que con los años terminaría conformando el Camino de la Costa, una de las variantes del Camino de Santiago. Más adelante esa ruta sería catalogada y cartografiada como parte del GR 121, el recorrido peatonal que da la vuelta a Gipuzkoa. Este GR (de gran recorrido) divide la travesía de la costa guipuzcoana en siete etapas que suman un total de 78,4 kilómetros.

La ruta peatonal Talaia comunicará en su extremo oriental con el sendero del litoral que baja desde Bayona a Hendaya a través de la Corniche. Es un itinerario de unos 50 kilómetros, la mitad si se hace únicamente el tramo de costa entre Bidart y Hendaya, muy accesible por los escasos desniveles que tiene y que acoge desde su construcción hace menos de una década a un número creciente de senderistas.

Desniveles

La costa guipuzcoana es más agreste que la vasco-francesa, sobre todo por la presencia de amplios espacios naturales -caso de Jaizkibel o de la zona de acantilados entre Zumaia y Deba- que están sin urbanizar. También hay que tener en cuenta que las desembocaduras que jalonan el itinerario hacen que el recorrido sea menos lineal y con curvas de desnivel más pronunciadas. «Es un sendero accesible pero que plantea más dificultades que el que recorre el litoral de Iparralde», resumió Asier Arrese, director de Montes de la Diputación.

El primer tramo de Talaia unirá Hondarribia con Pasai Donibane a través de Jaizkibel. El sendero parte del castillo de San Telmo, junto al puerto hondarribiarra, y sigue el perfil de la costa hasta llegar a la altura del caserío Justiz. Se trata de un tramo de cinco kilómetros que ha sido elegido para el inicio de las obras de acondicionamiento. Se ha aprovechado la traza de antiguos caminos para dibujar un sendero de un metro de anchura que será recubierto con la arena tostada que caracteriza todas las sendas de Jaizkibel.

La intervención se realiza con el máximo cuidado para minimizar el impacto medioambiental. Es casi un proceso «artesanal», dijo el director foral de Montes, en la medida en que se evitará el empleo de la maquinaria convencional en la obra pública. «Ni siquiera se realizarán nuevos accesos de obra y el transporte de material se hará con medios que no modifiquen las características el terreno».

En aquellos tramos donde sea necesario abrir una nueva traza -apenas un 15% del total de Talaia- se actuará con un protocolo que pretende ser exquisitamente respetuoso con el entorno. «Desbrozaremos maleza un ancho máximo de dos metros y luego haremos el sendero, que tendrá un metro de anchura. Se harán unas pequeñas cunetas y unos muretes secos de contención». Sobre la base del camino se colocará una lámina geotextil que luego será recubierta con el material característico de la zona -en Jaizkibel la arena – para que se mimetice con el entorno.

Los cinco kilómetros que van del puerto de Hondarribia a Justiz costarán en torno a 650.000 euros. Otro tanto se invertirá en completar el recorrido hasta Pasaia, quince kilómetros más que se acometerán después del verano. La obra se extenderá más tarde al itinerario que enlaza Pasaia con San Sebastián a través del Faro de la Plata y el monte Ulía. Arrese precisó que el buen estado en líneas generales de esta ruta de unos once kilómetros hará que la intervención sea mínima.

Nuevos paisajes

En cuanto a los plazos para completar la totalidad del recorrido hasta Mutriku, Arrese dibujó un arco que va de los tres a los cinco años en función de la disponibilidad presupuestaria. El proyecto parte con un presupuesto inicial de unos 3,5 millones de euros, lo que significa que cada kilómetro costará unos 49.000 euros. Una cifra que contrasta con los alrededor de 24 millones de euros que ha costado cada kilómetro de la AP-1.

El diputado foral de Desarrollo Rural, Rafael Uribarren, indicó que la actuación forma parte de la política de revalorización de los espacios naturales que se ha marcado como objetivo su departamento. Por su parte, Mikel Irizar, de la Kutxa, entidad que colabora con la iniciativa, señaló que la Obra Social se plantea incrementar sus actuaciones en materia de medio ambiente. El alcalde de Hondarribia, Aitor Kerejeta, agradeció las posibilidades de conocer nuevos paisajes que brindará el sendero.

Fuente: diariovasco.com

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