El Gobierno foral aprueba la construcción de 9.000 viviendas para sufragar la estación del TAV
la luz verde definitiva al plan de etxabakoitz es el último paso antes del convenio con el estado.
El Gobierno de Navarra aprobó ayer el Plan Sectorial de Incidencia Supramunicipal (PSIS) para la estación del Tren de Alta Velocidad en Etxabakoitz y Zizur Mayor. El PSIS incluye este ámbito, pero también la zona de San Jorge y Buztintxuri donde se va a desmantelar el bucle ferroviario que ahora atraviesa la ciudad y de donde desaparecerá la actual terminal ferroviaria.
En Etxabakoitz y Zizur se prevé la nueva estación, el nuevo trazado de la línea ferroviaria y el desarrollo de una importante zona residencial, terciaria y de actividad económica -que implicará el traslado de Inquinasa-. Por su parte, en San Jorge y Buztintxuri se propone el desarrollo de una zona residencial en el espacio ocupado por la actual estación, dando así continuidad urbana y espacial a unas zonas que hasta ahora estaban físicamente separadas por las vías del tren.
En total, se prevé la construcción de 9.000 viviendas (7.875 de ellas en Etxabakoitz), de las cuales 2.250 serán de VPO, 2.685 de VPT y 4.065 libres. Esto supone, por tanto, que el 54,83% será vivienda protegida. Éste proyecto residencial es el que debe generar buena parte de la liquidez económica para llevar adelante toda la operación, por lo que la reactivación del mercado inmobiliario y la creación de esa demanda de 9.000 viviendas se convierte en fundamental para que la nueva estación del TAV sea viable.
Ésta es la fórmula elegida por el Gobierno de UPN para implantar la Alta Velocidad en Pamplona, con un PSIS que inicialmente contemplaba 8.130 viviendas y que tras los cambios legislativos en materia de vivienda se incrementado hasta los 9.000 pisos.
La ejecución final del PSIS, que ordena alrededor de 2,3 millones de metros cuadrados (1,9 millones edificables), tendrá un coste inferior a lo previsto al inicio del plan, pasando de los más de 347 millones de euros iniciales a los 296 millones actuales.
Como queda dicho, la edificación de estas 9.000 viviendas servirá para financiar la nueva red férrea de Pamplona. A pesar del parón del mercado inmobiliario, la consejera de Obras Públicas del Gobierno foral, Laura Alba (UPN), ya aseguró en mayo, que su construcción “está garantizada”.
La consejera Alba realizó estas declaraciones en la firma de un protocolo entre el Gobierno autonómico y el central. Como se recordará, ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) cederá al Gobierno de Navarra los derechos de aprovechamiento urbanístico de la antigua red para que después, el Consorcio Alta Velocidad-Comarca de Pamplona -formado por el Ejecutivo foral y los ayuntamientos de Pamplona, Zizur Mayor y Cendea de Cizur- se dedique a construir la estación y las viviendas.
fuente/noticiasdenavarra.com/